El Tarro de la Vida

Un profesor, delante de sus alumnos, y sin decir ni una palabra, cogió un bote grande de vidrio y procedió a llenarlo con piedras grandes. Después preguntó a los estudiantes si el bote estaba lleno. Los estudiantes estuvieron de acuerdo en decir que sí.
El profesor cogió una caja llena de piedras pequeñas y las vació dentro del bote. Éstas llenaron los espacios vacíos que quedaban entre las piedras grandes. El profesor volvió a preguntar de nuevo a los estudiantes si el bote estaba lleno y ellos volvieron a contestar que sí.
A continuación, el profesor cogió una caja con arena y la vació dentro del bote. Por supuesto que la arena llenó todos los espacios vacíos y el profesor volvió a preguntar de nuevo si el bote estaba lleno. En esta ocasión, los estudiantes le respondieron con un sí unánime.
El profesor les dijo: “Quiero que os fijéis en que este bote representa la vida”.

  • Las piedras grandes (rocas) son las cosas importantes, como la familia, los hijos, la salud, los amigos, el amor, las cosas que te apasionan. Son cosas que, aunque perdiéramos el resto y sólo nos quedasen éstas, nuestras vidas aún estarían llenas.
    • Las piedras son las otras cosas que nos importan, como el trabajo, la casa, el coche, etc.
    • La arena es el resto de las pequeñas cosas como malentendidos, un enfado, una mala cara, rencores, envidias…

Si primero pusiéramos la arena en el bote, no habría espacio para las piedras grandes, ni para las piedras medianas.
Lo mismo sucede con la vida. Si utilizáramos todo nuestro tiempo y energía en las cosas pequeñas, no tendríamos nunca sitio para las cosas realmente importantes.
Llevemos esta historia al plano de lo profesional. Donde las rocas representan lo verdadera importante y vital en nuestra carrera que debe tener principal prioridad.

¿Cuáles son aquellas cosas que realmente ayudan a nuestro crecimiento profesional? Aquí podemos incluir también a nuestra familia y los momentos que mantienen equilibrio entre nuestra vida personal y profesional. Sin la tranquilidad de que nuestro entorno personal está bien, no podemos desempeñarnos en el espacio laboral.

¿Cuáles son nuestras piedras pequeñas? ¿Qué cosas son importantes pero no vitales para nuestro crecimiento y productividad laboral?  Debemos hacer un ejercicio a consciencia para poder identificar aquellas  y elementos que, aunque no indispensables, nos ayudan a tener una mejor experiencia personal y profesional.

¿Qué representa la arena en nuestro crecimiento profesional? ¿Cuáles son las cosas que, aunque necesarias y parte de quienes somos, realmente constituyen un fondo anecdótico a nuestro desempeño? Muchas veces, aunque no nos demos cuenta, solemos llenar nuestro día a día de pequeños hábitos y momentos que no están aportando realmente un valor y podríamos perfectamente cambiarlos sin que el resultado cambie.

Te invitamos a reflexionar sobre tu día a día y el tiempo que inviertes a cada uno de estos tres aspectos. Pregúntate a ti misma: ¿con qué estás llenando tu vida? ¿Estás dando prioridad a tus rocas, tus piedras o tu arena?