Dando en el clavo

La diversidad cobra una mayor relevancia a medida que se transforma el mundo laboral y el individuo se convierte en su centro. Ya no se trata solamente de un trabajo que debe ser realizado; en ese sentido no importaría quien lo hace, siempre y cuando se dé el resultado esperado. Ahora nuestro desempeño laboral vierte su atención en lo que hacemos, la manera en la que lo hacemos, con quien colaboramos para ello, como lo comunicamos y en última instancia.. el resultado obtenido.

Y es aquí cuando la diversidad es tan importante, no se trata solamente de tomar un martillo y clavar un clavo. Nuestro género, nuestra cultura nacional, nuestro nivel de discapacidad, nuestra orientación sexual, etc.. todas ellas determinarán que clavo elegimos, como tomamos el martillo y con que fuerza y precisión damos en ese hipotético clavo. Y hoy en día, todos esos detalles son determinantes para el éxito de nuestros negocios.
 
Al unir los hard skills con los soft skills en un modelo integral de desarrollo de talento, los segundos dependen mucho en nuestra propia historia de vida y personalidad. La inteligencia emocional esta ligada al género, nuestra empatía puede nutrirse de experiencias personales de discriminación y rechazo, la manera en que damos retroalimentación esta marcada por nuestra cultura y el establecimiento de expectativas de nuestros lideres tiene que ver con nuestra edad y la generación a la que pertenecemos.
 
La Diversidad debe ser aceptada y la Inclusión fomentada. Un lugar incluyente no es más que un ecosistema equilibrado donde cada una de las especies que lo conforma puede crecer a su mayor potencial y vivir (no solo sobrevivir) en constante colaboración.